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ENTREVISTA DEEPAK CHOPRA
Deepak Chopra: “Mi trabajo busca generar una comprensión más profunda de la consciencia” Es uno de los grandes gurús contemporáneos. En sus más de 37 libros revela una nueva cosmovisión, que integra al ser humano y su entorno. En ella mente y el cuerpo se funden, en paz y armonía, y brindan plenitud a la humanidad. El cardiólogo indio Deepak Chopra ha dedicado su obra a pavimentar el camino hacia la sanación del cuerpo, la mente y el espíritu. Para ello une conceptos ancestrales de la tradición India –como el ayurveda- con elementos pragmáticos de la ciencia de occidente –particularmente de la física cuántica-. El resultado: libros inspiradores donde sincronía, salud perfecta, justicia social, sustentabilidad, felicidad y paz son palabras recurrentes. Recientemente Seminarium le trajo a Chile para presentar “El alma del liderazgo”, una conferencia motivacional en la cual expone la importancia de maximizar el potencial de cada persona. Reflexivo, amable y sonriente conversó con Revista Ercilla. Doctor Chopra: ¿En qué consiste para usted esta alma del liderazgo? - Es un nivel más profundo de liderazgo que maneja las cualidades del espíritu, que sienta las bases para el despliegue del potencial pleno de un líder y de las personas que son parte de un equipo. Lo que busca es crear una forma más auténtica y más exitosa de mejorar la calidad de vida en el planeta. Sus libros son muy distintos entre sí. En algún momento escribió de crecimiento espiritual, luego planteó cómo alcanzar la salud perfecta, más tarde entregó un mensaje de paz y ahora incursiona en el liderazgo. A su juicio, ¿qué elemento cruza su trabajo? - Lo que cruza todo el espectro es una comprensión más profunda de la consciencia. La consciencia aplicada al arte, a las relaciones humanas y a los negocios, como una guía. Es la consciencia. ¿De qué manera su visión oriental contribuye a un occidente marcado por sus particulares problemáticas políticas y sociales? - Las tradiciones de la sabiduría oriental tienen una compresión holística de cómo abordar los problemas. Pero en verdad, esto se ha perdido porque el oriente está copiando a occidente, está creando los mismos problemas. Contaminación ambiental, conflictos, enfermedades, estrés, adicciones… son todos asuntos que se denominan como el enfoque reduccionista. De manera que ya no hablaría de ‘oriental’. Creo que el futuro depende de una comprensión científica de tener un enfoque holístico, de comprender el sistema. Hay que enfatizar en la ciencia de la ecología, en un aspecto más amplio. Todo es parte de un ecosistema: ya sea política, empresa, el medio ambiente, las relaciones o nuestra salud. Todo está en el contexto de un ecosistema. Por eso debemos entendernos a nosotros mismos y a las empresas y toda actividad humana en un sentido ecológico. ¿Es algo así como un ayurveda más amplio? - Sí, si te refieres al ayurveda como la ciencia de la vida. Entonces claro: esto es entender la vida. Pero la vida no está aislada, es parte de un contexto que hay que expandir. Hay que expandir la consciencia. Usted ha tenido mucha cercanía con líderes mundiales. ¿De qué forma siente que ellos han incorporado su mensaje? - (Reflexiona) Es un proceso lento… muy lento. Yo sé que las políticas de Oscar Arias, presidente de Costa Rica, se basan mucho en este enfoque holístico. Ese país no tiene fuerzas armadas, está focalizado en la ecología, en el ecoturismo, tiene una economía basada en energías alternativas, en la conservación del medio ambiente. Guatemala también se está subiendo a este barco. Hay países pequeños que lo están haciendo. Naciones Unidas está pidiendo este tipo de información. ¿Y Estados Unidos? - Creo que el presidente Obama representa una nueva visión. Hay que ver… Jorge Andrés Palma
(Mauricio Torres Moyano)
A Mónica Escobar Caminé descalzo sobre vidrios ardiendo. Me clavaron puñaladas, agujas de coser y tijeras punta roma Soporté la parrilla y la picana. Perdí hermanos, amigos, mascotas. ¿Y me dices que no sé lo que es dolor, mujer? Intenta como yo Un parto sin útero
Melipilla, 78 kms al poniente del porvenir
En un grupo de Facebook (hoy por hoy muchas personas comentan las bondades de esta mega comunidad virtual) encontré a decenas de melipillanos que se unieron para protestar por los altos precios de la tarifa escolar a Santiago. Mientras algunos de ellos expresan su sensasción de desamparo ante el monopolio, otros recuerdan que en temporada baja a veces es más barato viajar a 600 kilómetros de distancia que tomar un bus con tarifa adulto hacia la capital. Los del grupo Facebook son muchachos jóvenes que han logrado captar la atención de personas adultas que se han unido porque también se sienten presa de un sistema capitalista que defiende (y tiende a perpetuar) a los más fuertes. Dicho de otro modo, han comprendido que esta es otra de las maneras en que el modelo político-económico-social, sumerge y ahoga a quienes tienen menos. Educación y trabajo están estrechamente vinculados a la movilidad social. Hasta hace poco más de diez años, ninguno de estos dos elementos abundaba en Melipilla. Nuestra aldea seguía el esquema de migración campo-ciudad, donde Santiago era el destino más promisorio para aspirar a salir de condiciones marginales o, simplemente, para buscar una oportunidad para surgir. Desafortunadamente, la traba que obligó a muchas y muchos trabajadores y estudiantes a quedarse en Melipilla, es la misma que hoy día condena a otros tantos a anclarse a las condicionantes de una ciudad que está lejos de ser una metrópolis. El elevado precio de los pasajes interurbanos no tiene una correlación histórica con el alza del barril de crudo o con el alto precio del dólar. La coyuntura mundial actual sólo evidencia un tema profundo que atañe a esta ciudad desde hace ya varias décadas. No es casual entonces, que la voluntad de las personas se haga manifiesta en esta nueva forma de interacción social. Los medios -al menos en teoría- están al servicio de la gente. Lamentablemente, la realidad contrasta y nos indica que los grupos que controlan ese poder político-económico-social son también los que manejan los medios. Seguramente, muchos de ellos están desencantados con Facebook o con cualquier forma de comunicación digital que escape de su más riguroso control monopólico. Tal vez sopechan que Melipilla está dejando de lado la niñez y se abre camino hacia una adolescencia prematura. Quizá intuyen que es posible que haya comenzado la cuenta regresiva. Nada descarata que, dentro de años, o quién sabe, algunos meses, muchas de las utopías de nuestros padres, hermanos y abuelos, podrían ser mucho más que una quimera, que aún duerme sobre las vigas del tren del recuerdo.
¿CENSURA? ¡LIBERTAD DE EXPRESIÓN!
"Si no nos cosen la boca, no van a hacernos callar". Tributo a 'Tanguito'Edición Domingo 6 de abril, Diario El Labrador.
¡JUVENTUD-DIVINO-TESORO!
 Estimado excelentísimo ilustre y destacado señor honorable miembro del concejo ministerial, regional y planetario. Notabilísima senadora diputada de la cámara del congreso del parlamento. Conseguimos reunirnos para decirles que queremos creemos y podemos soñar con un lugar mejor. Para contarles que no nos interesan las promesas y, que ante todo, conocemos de sobremanera, las palabras lindas que se dicen cuando uno pololea, coquetea o –aplicado al caso- se encuentra a meses de empezar una campaña política. Abrimos la sesión contándoles que estamos hartos de discursos, que hasta el manicero sordo se dio cuenta que tuvieron que bancarse la canción chovinista del PUEBLO DE CHILE para luego saludar al estimado excelentísimo ilustre y destacado señor honorable miembro del concejo ministerial, regional y planetario. Notabilísima senadora diputada de la cámara del congreso del parlamento.
Son cerca de las nueve y media de la mañana de un sábado 29 de marzo de 2008 y hace frío en la calle Serrano. Recién es otoño y, de seguro en invierno, a los chicos de la Escuela Uno el frío les pela el lomo en sus gélidas salas de clase. No obstante, ilustres, vinimos a seguir escuchando el saludo de la presidenta del ministerio del concejo y la junta de vecinos que vino a decirnos que “después que ustedes se pelaron el lomo, rompieron las bolas y los sesos”, decidió venir a traernos por encargo de su majestad el humilde obsequio que empezamos a pedir hace tanto tiempo, en aquella navidad cuando fotografiamos al moribundo Teatro Serrano.
Son cerca de las doce y media del día de un sábado 29 de marzo de 2008 y el frío sigue en la escuela uno. Pasa el rato. Jóvenes de todas las edades, doscientas personas-alma-tripas-ideas, sueñan con una aldea mejor. No están los mercaderes de Melipilla, ni siquiera los que discursean como paladines de la cultura. Tampoco los autores de libros locales o los sostenedores de la memoria histórica. Están los que sueñan, tal vez los de siempre y muchas y muchos más. Son cerca de doscientos y da lo mismo si saben o no lo que es un cabildo. No importa el frío. Tampoco si el alcalde, el gobernador, los concejeros o los aspirantes a políticos buscan redituar el sacrificio de una mañana de sábado con un par de votos amistosos. Lo que importa es el descontento, la necesidad, el deseo, el trabajo y el sueño de muchos por hacer de esta aldea un pueblo mejor. Por tener un espacio para poder expresarse y hacer lo que algunos llamaron cultura.
En el mural, la consigna “Lugar hay para todos” es la que convocó al cabildo. En tanto, en la tribuna, otro agente del aparato estatal habla de burocracia, promete cultura para celebrar el bicentenario y vuela y sobrevuela Melipilla sin aterrizar todavía en la realidad local. Otra insiste en los bienes y servicios. Música, cine, literatura, danza y poesía convertidas en mercancías que se transarán en el “Mall plaza las artes”, antes que una murga anuncie que en Valparaíso prontamente se inaugurará una nueva kermese de la cultura, como la llama Grínor Rojo. El carnaval dionisíaco con el que olvidamos los hoyos y el desempleo en el puerto.
Espontáneamente Claudio, Rodrigo, Bastián, Marcelo y Benjamín toman un charango, la guitarra, una quena y una zampoña. Sobre el suelo La-menor, Mi-siete y un ritmo latinoamericano. Vamos cabros, ¡Toquen! En un pasillo de la escuela uno, al margen, a un costado de la política de las promesas, cinco muchachos dan una clase práctica, sensible, magistral y visceral, del significado de la palabra CULTURA. De paso nos traen a la tristemente célebre frase de que a veces, “la mejor política es la que no se hace”. Siguen con “El mercado Testaccio” y, de paso, evidencian que no tienen tiempo que perder; que no van a esperar que las excelentísimas-ilustrísimas y notables autoridades locales nacionales y planetarias les regalen un par de metros cuadrados, techos y muros, para echar afuera la música que emerge de sus mentes y de sus almas. Les aseguro muchachos organizadores, que el CABILDO CULTURAL de Melipilla fue todo un éxito. Lamentamos decirle, excelencia, que su política pública es nuevamente una vulgar y elitista montón de promesas.
María Oliva Mönckeberg, periodista:
“El actual modelo educativo refuerza la inequidad”
En “El Negocio de las Universidades en Chile” (Random House Mondadori, 2007)”, su autora presenta una investigación a través de la cual plantea las implicancias ideológicas y políticas de este “negocio”, que impactan directamente en la formación de las nuevas generaciones.
Junto al escándalo de la carrera de Criminalística, de la UTEM, y la falta de campo laboral para sus estudiantes, se entreabre –según esta autora-, una situación compleja, cuyas implicancias “no sabemos cuales van a ser en el futuro”. “Una de las cosas que fui concluyendo en mi investigación es que el actual modelo educativo refuerza la inequidad. Existen brechas socioeconómicas, y éstas son reforzadas por la educación”, indicó Mönckeberg.
Para esta autora, la problemática está relacionada con el sistema social y con el fortalecimiento o el debilitamiento de la democracia. Negociar con los sueños de los estudiantes, genera muchas frustraciones, lo cual incrementa el desencanto por los asuntos públicos. “La mayoría de las familias chilenas se están endeudando para que sus hijos puedan entrar al sistema privado, ahora que hay nuevas fuentes de financiamiento. Muchos estudiantes se ven atrapados por un sistema que no se sabe hacia dónde los lleva”, agregó Mönckeberg.
¿Qué señal entregan, a su juicio, las grandes diferencias que presentan los recientes resultados de la Prueba de Selección Universitaria? - La tendencia se sigue reafirmando: los que obtienen los mejores puntajes provienen de sectores socioeconómicos acomodados–altos pero, además, están muy adscritos a ciertos proyectos de sociedad, no sólo en lo económico, sino también en lo valórico. La inequidad sigue siendo una de las características de la educación en Chile en todos sus niveles.
A su juicio, ¿qué ventajas tiene este modelo de educación superior? - Por un lado hay un aumento cuantitativo de las matrículas. Por ello muchos jóvenes que antes no llegaban a la universidad hoy llegan. Pero las preguntas que una se puede hacer es ¿a qué tipo de universidades llegan?, ¿qué tipo de educación obtienen?, ¿cómo se van formando?, ¿quiénes van a estar con el sartén por el mango y quienes no tendrán derecho a participar en la sociedad? y ¿qué perspectivas de trabajo tendrán el día de mañana?
¿Considera que existe una complicidad con la política pública al priorizar la oferta por sobre la calidad de la educación? - Se ha descansado en el sector privado y éste es muy oscuro, porque en él ocurren demasiadas anomalías. En esas condiciones hay personas que lo que pretenden es tener más rentabilidad. Lo curioso es que las leyes dicen que las universidades deberían ser corporaciones sin fines de lucro, pero hay quienes ganan mucha plata. Para eso inventan fórmulas y resquicios que les permiten sacar las utilidades por otro lado. El tema de las inmobiliarias o sociedades que prestan servicios –hasta de mantención y aseo-, son clásicos. Lo concreto es que este es un negocio rentable, sobre todo para las privadas, porque no están invirtiendo en investigación. Aunque no son todas, porque es un grupo bastante heterogéneo. La norma les permite muchas exenciones.
¿Considera algún aporte por parte de estas entidades? - A mi esto no me parece muy universitario. Una universidad, como una la entiende, es un lugar donde se hace investigación donde hay convivencia plural, donde se genera debate. Hay muchas de estas entidades que esos requisitos no los cumplen. No tienen centro de alumnos, ni federaciones de estudiantes. Eso sería lo que mínimamente los alumnos, que son los principales financistas, deberían obtener.
¿Qué opina de casos como el de la UTEM, y el de carreras sin campo laboral? - La situación de la UTEM revienta cuando la universidad pierde el sentido de lo público. Hace dos años -por lo menos-, ya se sabía. A mi me tomó cuando recién estaba detonando, y aún está ocurriendo, por eso no le dediqué un capítulo. El tema revienta con la carrera de Criminalística, cuando los estudiantes se organizan y van al SERNAC. Esto es un absurdo –aunque es bueno que exista este servicio-, pero deben acudir porque el ministerio de educación no tiene las herramientas. La ley no se los da, porque estamos en un sistema de empate. Estos niños, en cuanto consumidores apelan, y logran el interés de los medios de comunicación y un canal expone este tema públicamente.
¿Qué se puede sugerir en este contexto tan desfavorable? - Siempre que me hacen esa pregunta digo que no me siento con la capacidad para generar sola ideas de políticas públicas. Hay personas más calificadas para hacerlo. Lo que sí creo, como líneas gruesas, es que debe haber un debate más profundo sobre estas cosas. Cuando estaba con el libro anterior estaba inquieta, y sigo muy inquieta.
¿Cumplen algún rol las universidades del Estado? - Lo importante para enfrentar los problemas de equidad y desigualdad, para que las brechas pudieran reducirse, para reducir la estratificación social es fortalecer a las universidades públicas y a las tradicionales. Viendo a muchas de las privadas, queda claro que se requiere un rol regulador más fuerte. La Universidad de Chile debe retomar su rol formador de la sociedad, con pluralismo y debate. Por eso para mi ha sido una opción hacer clases ahí. Ahí hay una esperanza.
Harry Turtledove, escritor:
“Un simple instante puede cambiar toda una vida”
No sólo es un escritor prolífico –ha publicado más de 80 libros-, sino que también es poseedor de una pluma fascinante. Harry Turtledove (Los Angeles, California, 1949) tiene la capacidad insertar buenas historias ficticias en escenarios reales, con la precisión de un relojero suizo. Es este talento el que ha llevado a la prensa especializada a calificarlo como uno de los grandes maestros en historia alternativa.
“Britania Conquistada”, “El principio del fin” y “En presencia de mis enemigos”-su más reciente creación-, son algunos de los títulos que colman su extensa bibliografía personal. Cuatro de sus novelas históricas están situadas en la antigua Grecia, una en el imperio bizantino, y una durante la Guerra Civil Americana. Turtledove dialogó con revista Ercilla, desde algún lugar de Norteamérica.
¿Podríamos entender la "historia alternativa" como una forma de corregir la "historia real" desde la ficción? - Creo que la historia alternativa es más un examen de la historia real que una corrección de ella. La historia alternativa permite ver lo que realmente ocurrió, pero en un espejo distorsionado que no podrías encontrar de otra forma.
El imperio bizantino, la invasión extraterrestre, la segunda guerra mundial y los nazis en el poder ¿Cuál es la motivación que lo lleva a escribir sobre todos estos temas? - Tengo un doctorado en historia bizantina de la Universidad de California en Los Angeles. Cuando escribo acerca del imperio bizantino, estoy escribiendo acerca de lo que sé al respecto (...) Si nos referimos a los nazis de “En presencia de mis enemigos”, el tema de la sobrevivencia de los judíos en el victorioso tercer Reich es particularmente interesante para mi, porque yo también soy judío.
A qué se refiere esta frase dicha por usted: "nadie es villano es su propia historia" - En algunos libros algunos personajes son malos sólo porque ellos son malos. Aquello no me parece convincente. Nadie se levanta en la mañana y dice “voy a hacer algo realmente perverso hoy”, con la boca llena de pasta dental. Todos piensan que hacen cada cosa que realizan porque produce algún resultado mejor. Hilter honestamente creía que estaba en lo cierto al eliminar judíos y al llevar a cabo otras cosas que hizo. Cuando estás escribiendo, la comprensión es la que ayuda a hacer los personajes más realistas.
Usted ha publicado más de 80 textos: ¿Cómo se logra ser un escritor tan prolífico? - Soy un escritor. Es lo que hago y me gusta hacerlo. Una amiga mía dijo alguna vez que escribir historia alternativa es lo más gracioso que se puede hacer con la ropa puesta. ¡Yo no sé si yo iría tan lejos, pero ella se anotó un punto! (bromea y ríe)
En su libro "En presencia de mis enemigos" usted hace ficción de cómo hubiera sido el mundo si los nazis hubieran ganado la segunda guerra ¿cómo cree usted que hubiera sido el mundo si el comunismo o el islam fuesen ideologías dominantes? - La respuesta corta es, yo no creo que sería un lugar placentero, por todas las mismas razones por las cuales la Unión Soviética no fue un lugar placentero por una parte considerable de la población. El islam, por supuesto, tiene una historia mucho más larga que el Marxismo- Leninismo-Stalinismo. Hay un número de formas en las cuales podrían haber sido la religión dominante en el mundo. Si usted quiere decir “¿cómo creo que se vería el mundo si Al Qaeda impusiera su visión a todos?”, usted probablemente podría pintar la imagen tan bien como yo. No me interesa aquel tipo de mundo.
¿De qué forma mezcla usted sus creencias religiosas o sus convicciones políticas en sus libros? - Tengo la esperanza de no hacer de mis creencias políticas y religiosas tan obvias cuando escribo. Cualquiera naturalmente entrega sus propios puntos de vista en su trabajo, lo cual es inevitable. Finalmente, una entrevista que le hicieron está encabezada con la siguiente frase: "un simple momento puede cambiar toda una vida". ¿Cómo historiador, de qué manera puede comprobarse esta afirmación? - No lo puedo probar, pero puedo ofrecer mi propia vida como un ejemplo. Como dije antes, tengo interés en la historia del imperio bizantino porque encontré la novela “Lest darkness fall”, en una tienda de libros usados. Si alguien hubiese encontrado ese libro el día antes, mi vida hubiera sido muy diferente ahora. No hubiera tenido el grado académico que tengo. No hubiera escrito la mayoría de las cosas que he escrito. No me hubiera casado con mi esposa, porque la conocí a ella mientras enseñaba historia en la UCLA. No podría tener los hijos que tengo. No estaría viviendo donde estoy viviendo ahora. Y así con otros pequeños grandes detalles, que pueden hacer el encontrar un libro en una tienda de textos de segunda mano.
(Publicado en Revista Ercilla, Edición de Agosto de MMVII)
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